03027cam a22002413 4500001001300000003000600013005001700019008004100036020002200077040003200099041000800131082001200139100001800151100002100169245012500190260003800315300001900353505069700372520154601069650002102615655002702636856012202663ocn859579578OCoLC20240304140512.0131002s2006 sp o 000 | spa d a978-84-7978-332-7 bspacISAE UNIVERSIDADaISAE aspa aDigital aGan, Federico aTriginé, Jaume aManual de instrumentos de gestión y desarrollo de las personas en las organizaciones / cFederico Gan, Jaume Triginé aMadrid :bDiaz de Santos, c2006. a625 páginas. a1 Planificación de las necesidades de personal. 2 Analisis y descripción de puestos de trabajo. 3 Valoración de úestos de trabajo. 4 Selección de personal. 5 Plan de acogida. 6 Formación. 7 La identificación del potencial y la promoción interna. 8 Evaluación del desempeño individual. 9 Comunicación interna. 10 Motivación. 11 Dirección de equipos de trabajo. 12 Clima laboral. 13 Cultura de empresa y gestión del cambio. 14 Gestión del estrés. 15 Gestión del tiempo. 16 Preparación y conducción de reuniones. 17 Trabajo en equipo. 18 Cuadro de mando integral. 19 Análisis de problemas y toma de decisiones. 20 Negociación. 21 Inteligencia emocional. aSituados en el siglo XXI, las empresas y organizaciones se enfrentan a una realidad que empezó siendo una hipótesis en las décadas de los 70 y 80 (1970-1980) con la aparición del concepto de Cultura Organizacional, y que pasó a formar parte en ese período de los discursos de presidentes y directores generales: el primer activo competitivo son las personas. Las viejas teorías tayloristas de la división del trabajo, los modelos weberianos centrados en la burocracia, los estilos paternalistas y autoritarios típicos de la «dirección por imposición», los sistemas funcionales basados en unidades departamentales y compartimentadas, entre otros puntos de partida clásicos del siglo XX, se han visto rebasados por las exigencias de la nueva realidad global que prima los conceptos de calidad, cliente, proceso, comunicación, conocimiento. Paradójicamente, desde que Peter Drucker anticipara, ya sobre 1960, que el futuro del trabajo residiría en el conocimiento de los individuos y que éste el conocimiento y no otro sería el componente fundamental para las organizaciones, hemos asistido a una espectacular aceleración de la tecnología: la microelectrónica, la informática, la telemática, la revolución digital y el desarrollo de las telecomunicaciones, la inteligencia artificial, entre otras disciplinas, en gran medida conectadas y dependientes unas de otras, olvidando en muchos casos, y en otros relegando a prioridades inferiores, el que resulta el recurso imprescindible: las personas. 0aRecursos humanos 0aLibros electrónicos. uhttps://isae.metabiblioteca.org/cgi-bin/koha/opac-retrieve-file.pl?id=f274c1e2f885277a3737c58f3468f657zDocumento PDF